8 de julio de 2008

Hagamos una apuesta


A todos aquellos que vistitan el blog les tengo una propuesta para hacerles: apostemos a que la Copa Mundial de Fútbol de 2010 no se jugará en Sudáfrica.

¿Por qué me atrevo a ello? El presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), Joseph Blatter, el pasado 29 de junio, anunció que tiene listo un "plan B" en el caso que Sudáfrica no pueda organizar el máximo evento del fútbol mundial.

"Sólo una catástrofe natural podría hacer activar ese plan" y "Sería un presidente negligente si no tuviera en alguna parte un plan B", dijo el dirigente.


A ver, si leímos bien, Blatter habla de una catastrofe natural como excusa para activar el plan. Pues hay un triste antecedente que demuestra cuál es la verdadera forma de activarlo, sin tener que esperar a que el poder de la naturaleza y de Dios "actúen".




La sede del Mundial de Fútbol de 1986, que iba a realizar Colombia, no fue propiamente rechazada por el presidente Belisario Betancur, porque la FIFA presionó de tal forma al gobierno colombiano que finalmente tuvo que renunciar.

El "plan B" estaba listo: Brasil, Estados Unidos o México, finalmente, fueron los últimos de la terna quienes organizaron el campeonato donde brilló Diego Maradona, condujendo de la "mano" a la Selección de Argentina a su segundo título mundial.

Por supuesto, ahora no hay exageradas exigencias al comité organizador sudafricano, de cara al certamen de 2010, como sí las hubo en su momento en 1986. (12 estadios con capacidad mínima para 40 mil personas para la primera rueda; Otros cuatro de 60 mil personas para la segunda fase; Dos de 80 mil personas para el partido inaugural y la final del torneo.)

Sudáfrica requiere seis estadios con capacidad para menos de 50 mil personas, uno de 60 mil, dos de 70 mil y el FNB Stadium, que reformado tendrá capacidad para 94 mil espectadores (para el partido inaugural y la final).

Lo anterior comparado con las sedes del Mundial de Alemania 2006 (seis de menos de 50 mil espectadores, tres de menos de 60 mil, dos de 66 mil y uno de 76 mil -Olímpico de Berlín-), tiene claras diferencias.

Cualquiera pensaría que el primer estadio que tendría retraso en las obras sería el mencionado FNB Stadium, pero no fue así. Hoy, 8 de julio de 2008, el comité organizador del Mundial de Sudáfrica 2010 anunció que el Nelson Mandela Bay Stadium (49 mil asientos) no estará listo para la Copa Confederaciones 2009 (antes del 30 de abril, entrega de las obras), pero que sí estará para el Mundial.




El Nelson Mandela Bay Stadium, impresión artística.

"Si tuviéramos que activar el plan B, tomaríamos nuestra decisión tras la Copa de las Confederaciones", dijo Joseph Blatter el día del anuncio del "plan B".


Ahora que existe ese torneo, se puede decir que Sudáfrica será la sede fija, pero la fiesta grande, la del Mundial de Fútbol, el evento deportivo más grande del mundo, muy probablemente se irá de tierras africanas.

Australia, Estados Unidos (¿Otra vez?), o España, serían las sedes "de urgencia" para el torneo. No sería nada extraño que una vez finalice la famosa Copa Confederaciones, el señor Blatter haga el anuncio de lo que hoy es un secreto a voces: el cambio de sede del evento.

Por todo lo expuesto anteriormente, piénselo bien antes de reservar tiquetes para viajar a Sudáfrica en 2010, o para la decisión de la apuesta que propongo. Lo más probable es que la XIX edición de la Copa del Mundo se juegue en otra latitud, en lo que sería otra jugada sucia por parte de la denominada "multinacional del fútbol".





Bibliografía recomendada: ¿Cómo se robaron la Copa?, de David Yallop, Editorial Oveja Negra.


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