4 de febrero de 2009

La 'polvareda' de Alan Jara


Foto: AP/Revista Semana

Todos los colombianos celebramos el regreso a la libertad del ex gobernador del Meta Alan Jara. No obstante, su primera rueda de prensa resulto tan emotiva como polémica, por lo cual ha dividido de nuevo a la opinión pública.

Es apenas un asunto de cortesía agradecer a la senadora Piedad Córdoba por su mediación con las FARC. Frente a este aspecto es necesario hacer la claridad que se apoya a la senadora en cuanto a la liberación de los secuestrados en la selva, más no en buena parte de su ideología política, sus ataques al Estado colombiano, y algunas actuaciones que se pueden interpretar como apología del delito.

Nadie se ha apersonado por la vida de los secuestrados más allá de los programas de radio y las entidades sin ánimo de lucro. Y así como el comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo no ha hecho mérito alguno para ganarse el sueldo, Piedad Córdoba se ha excedido claramente en el protagonismo político frente a las vidas humanas que están en juego todos los días en la selva colombiana.

A las FARC no hay que agradecerle nada como dicen varios columnistas como Alfredo Rangel. La guerrilla tiene memoria, y el gobierno ni el pueblo pueden olvidar que hoy liberan a un político mientras que mañana secuestran a otros cuantos civiles, o se dedican a extorsionar para subsistir, ya que los índices de secuestro se han disminuido en el país, gracias a la política de ''seguridad democrática''. Los intereses propagandísticos de la guerrilla son más que obvios.

Por ello si bien el gobierno de Álvaro Uribe le ha brindado a buena parte de los colombianos mucha más seguridad en las carreteras, aún quedan muchos civiles, políticos y militares secuestrados en la selva desde antes y durante su mandato. La misión de quien realmente le importe la vida humana es luchar por ella más allá de sus intereses personales o de poder.

¿Declaraciones en caliente?

"Siento de todo corazón que Uribe no hizo nada por la libertad de nosotros", dijo Alan Jara entre muchas otras frases contundentes en contra del gobierno. Si bien es prioritario el regreso de los secuestrados a casa, el intercambio humanitario tendría poco de humanitario, ya que sería continuar dándole a las FARC más herramientas para que continúen su lucha armada. En ese caso no se debilitará la política de seguridad democrática, como ''profetizó'' Jara, simplemente se prolongará el conflicto por más tiempo.

Si hablamos sin pelos en la lengua, el negocio más lucrativo en Colombia no es el café o el petróleo, es el conflicto armado, por ello no está tan lejos de la realidad Alan Jara, más allá de la prontitud de sus declaraciones en ese sentido. Alrededor del conflicto no sólo gira el gobierno y las FARC, también intereses extranjeros manifiestos en el ''Plan Colombia'', empresas proveedoras de armamento y demás recursos.

Por un momento pregúntense: ¿Qué sería de Colombia sin que anualmente entraran cientos de millones de dólares por concepto de la guerra o el narcotráfico?

La única solución para que todos los secuestrados regresen a casa es que se acabe el absurdo conflicto armado, es decir la consecución de la paz. El gran problema es cómo se encontrará el camino a ella.

1 comentario:

  1. Hay algo que apuntó el mismo Jara en la rueda de prensa... y que yo intepreto de esta forma: Por qué no hacen el intercambio y luego levantan a plomo a la guerrilla? cual es el problema?
    La verdad es que no entiendo. Es como si le tuvieran miedo... no que la tienen acabada?

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