8 de febrero de 2010

Nueva Orleans: De la tragedia a la gloria


Foto: Guardian.co.uk

Una historia de película ha llegado a un final feliz. Después de la tragedia por el huracán Katrina, Nueva Orleans ha recuperado poco a poco su status y un punto culminante de la recuperación de esa ciudad es el título que, esta noche, consiguieron los New Orleans Saints en el Super Bowl XLIV.

El mundo vio como el paso del huracán Katrina por la ciudad cuna del jazz causó múltiples destrozos, dejó cientos de muertos, miles de damnificados y a una ciudad estancada y resignada a la misma indiferencia de su propio gobierno. Es recordado el pésimo manejo de la tragedia por parte del gobierno de George W. Bush en su momento y como toda una ciudad prácticamente fue tratada como un cero a la izquierda.

Una de las imágenes más recordadas es la del Louisiana Superdome, escenario donde juegan de local los Saints, con buena parte de su techo devastado por los poderosos vientos de Katrina. En su interior, cientos de personas se alojaron al haber quedado sin hogar por causa del fenómeno natural.

Un equipo sin historia

Los Saints, fundados como franquicia en 1967, eran el hazmerreír de la National Football League (NFL). En uno de los deportes más populares de Estados Unidos, el fútbol americano, los Saints no tenían historia, más allá que un par de buenas temporadas en 1991 y 2000 cuando ganaron la NFC Oeste, división a la que pertenecían.

Para el momento del huracán Katrina (2005) el equipo estaba en plena pretemporada. Por supuesto, no pudo jugar un solo partido como local. La franquicia debio jugar la temporada en el AlamoDome de San Antonio, el Tiger Stadium de la Universidad de Luisiana, localizado en Baton Rouge, e inclusive en el ya clausurado Giant Stadium de Nueva York. El resultado de la temporada fue un triste récord de tres victorias y 13 derrotas, ocupando el último lugar de la NFC Sur.

The Saints Are Coming

Una canción que originalmente era sencillo de la banda escocesa Skids, fue realizada de nuevo en forma de cover por U2 y Green Day, reconocidos grupos del pop y rock en el mundo, con el fin de recaudar dinero para la recuperación de Nueva Orleans por la tragedia del huracán Katrina.

The Saints Are Coming fue tocada en vivo por las bandas lideradas por Bono y Billie Joe Armstrong, respectivamente, en el primer partido como local de los New Orleans Saints en el Louisiana Superdome el 25 de septiembre de 2006. Ese lunes por la noche comenzaría la historia gloriosa de los Saints, con un triunfo 23-3 sobre uno de los rivales de división, los Atlanta Falcons.

El regreso a Nueva Orleans de la franquicia Saints estuvo precedido por toda clase de versiones acerca del traslado definitivo de la franquicia a otra ciudad, como Los Ángeles, que ha estado en mora de tener una franquicia propia de la NFL. Los dueños optaron por respaldar al equipo y reforzarlo con cuatro personajes que serían clave en el título del Super Bowl que llegaría en 2010:

Drew Brees, un mariscal de campo desechado en San Diego por sus lesiones e irregularidad.
Sean Payton, ex asistente técnico del histórico Bill Parcels en los Dallas Cowboys.
Reggie Bush, destacado corredor por tierra de los USC Trojans (Universidad del Sur de California), segunda selección del Draft.
Marques Colston, receptor abierto, seleccionado en la séptima ronda del Draft, proveniente de la Universidad de Hofspra.

El camino hacia la gloria

Como todo equipo en el deporte, los Saints cometieron errores y tuvieron muchos aciertos en un proceso que fue plenamente respaldado por su dirigencia y sobre todo por su afición, que encontró en los Saints una forma de vida y de ver cómo la ciudad de Nueva Orleans podía salir adelante.

En el 2006, la campaña fue fantástica: récord de 10 ganados y seis perdidos para avanzar a la postemporada y ganar la NFC Sur, En las fases definitivas, vencieron a los Philadelphia Eagles pero fallaron en el partido de campeonato por la Conferencia Nacional en Chicago frente a los Bears. Esa tarde, los errores de Sean Payton fueron protagonistas, ya que el novato entrenador tomaba más riesgos de los necesarios en jugadas clave.

Los años 2007 y 2008, en los cuales Nueva Orleans comenzaba a resurgir de la tragedia, fueron años nulos para los Saints, que contaron con la misma base de jugadores, pero no avanzaron a la postemporada, ya que primero tuvieron 7-9 y al año siguiente 8-8, regresando al último lugar de su división.

La temporada de la "santificación"

En la temporada 2009 era una sorpresa el camino ganador de los Saints, pero al ser un equipo sin historia, sus laogros se vieron opacados en ocasiones por el desempeño demoledor de Peyton Manning con los Indianapolis Colts. Una impresionante marca de 13-0 en la temporada regular hacía ver que los Saints eran sorpresa, pero luego de cerrar la campaña con tres derrotas contra Dallas, Tampa y en Carolina parecía el declive del equipo y una decepción más.

A la hora de la verdad, en la postemporada, lograron la ventaja de local, que se obtiene en la NFL al quedar en el primer lugar de la conferencia. Los Arizona Cardinals fueron el primer escollo superado camino al Super Bowl. En ese partido surgió una nueva preocupación: la capacidad de hacer goles de campo por parte del pateador Garrett Hartley, quien apenas tiene dos años en la liga.

La prueba de fuego fue el partido contra los Minnesota Vikings, comandados por uno de los grandes mariscales de campo en la historia de la NFL: Brett Favre, que pese a sus grandes estadísticas apenas había ganado un Super Bowl. A punta de ganas y estrategia los Saints lograron una más que apretada victoria en tiempo extra, gracias a un gol de campo de Hartley.

En el Super Bowl XLIV, disputado en Miami, parecían conjugarse la inexperiencia del equipo en un partido por el campeonato y las malas decisiones del entrenador Payton. Pero fue el entrenador quien se resarció, de nuevo tomando riesgos, pero que esta vez salieron bien, como hacer una patada corta al comienzo de la segunda mitad. Además, los Indianapolis Colts, con Peyton Manning a la cabeza, eran un rival superior en todas las líneas: mariscal de campo, pateador, defensa, ataque aéreo, ataque terrestre y equipos especiales.

La historia dirá que los New Orleans Saints, un equipo humillado, saltó en el 2010 al primer plano del deporte estadounidense, gracias a una temporada magnífica de 16-3, y una gran remontada, de 10-0, para dar la sorpresa y vencer a los favoritos Indianapolis Colts 31-17.

No obstante, detrás del título de los Saints hay toda una historia, que he contado aquí a grandes rasgos, porque habría que dedicarle más espacio a los récords de Drew Brees como mariscal de campo, el gran trabajo ofensivo de Reggie Bush y Marques Colston, además de toda la estrategia implementada por Sean Payton para llegar a la cima. Aunque, como dijo Brees... "era cuestión de ponerle fe".

Finalmente, no se puede olvidar que el primer beneficiario de este logro deportivo es la afición, y particularmente, una ciudad que finalmente muestra su mejor cara después de la tragedia: Nueva Orleans.

Creo que soy el único aficionado de los New Orleans Saints en Colombia y es por eso que comparto esta alegría personal con todos los lectores de este blog en este, el artículo 200.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Los artículos reflejan la opinión personal y libre del autor, derecho protegido por el artículo 20 de la Constitución Política de Colombia. Por ello, este blog no tiene nada que ver con el medio de comunicación, empresa o institución para la cual el autor esté trabajando o sus empresas afines.

Creative Commons License
  Castillo bogotano está bajo una licencia de Creative Commons.
Las fotografías y/o logotipos están protegidas por las leyes de autor, y son pertenecientes a José Gabriel Celis B., Castillo bogotano y/o sus respectivos dueños.