13 de junio de 2012

Así va la 'Bogotá Humana' de Petro


Fotomontaje: Castillo bogotano

Ya no se sabe con qué nueva medida saldrá el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. Aunque lleva poco más de cinco meses en el cargo, no se le puede pedir que solucione todo con una varita mágica de un día a otro. Sin embargo, como ciudadanos, sí podemos exigir que tenga más diligencia, muestre seriedad y menos populismo en sus decisiones.
La motivación de este artículo era el anuncio del nuevo Pico y Placa para la ciudad, aunque hay otros temas que abordaré lo más brevemente posible.

Pico, placa y pito a la lata.

Lo positivo del nuevo Pico y Placa, en apariencia, que es permitir la circulación de particulares en 'horas valle' (8:30 a.m. a 3:00 p.m.) y hacer que no circulen los automotores con placas terminadas en número par los días pares y los que tienen placas impares en los días impares. 

A ver, es una ecuación que puede resultar sencilla con un ejemplo: Las placas terminan en 3 y hoy es 13, por ende no circulo. Si terminan en '0' (número par para este efecto) y hoy es 14 no puedo circular. Cualquiera lo puede entender, pero sin dudas resultará confuso habiendo muchos asuntos por atender en el día a día. Se darán un banquete los agentes de tránsito de no haber la pedagogía adecuada:


Foto: Fuel Car Magaine

No puedo evitar hacer mención de los comentarios en redes sociales, donde se afirma que sería más claro ver un sorteo de Pico y Placa todas las noches en Canal Capital, aunque ver un calendario así como forma pedagogica se parece más a un cartón de bingo que a algo realmente serio (Siendo lo que implementó la Alcaldía).

El siguiente punto es excluir del Pico y Placa toda la zona sur de la ciudad... Mejor dicho, de la Avenida Primero de Mayo al Sur, colindando con la Autopista Sur y la Avenida Ciudad de Villavicencio.

Cortesía: Secretaría Distrital de Movilidad

Es decir, Gustavo Petro ha dividido la ciudad al mejor estilo de Homero Simpson cuando fundó al Nuevo Springfield por el cambio de indicativo telefónico. ¿Eso es humano? ¿Dónde está esa inclusión e igualdad social que pregona cuando las medidas no son para todos?

Las soluciones que promueve el alcalde Petro en su palacio de gobierno (Twitter), frente al problema de abundancia vehicular en la ciudad, es que si usted tiene dos carros venda uno. Vender carros no implica que desaparezcan, señor alcalde.

Lo más triste (por no decir patético) es que el mismo Petro saliera a desmentir por Twitter la información que fue publicada en primicia por El Tiempo solo para acabar ratificandola horas más tarde en una rueda de prensa (Que pudo haber hecho por Twitter sin más aspavientos).

¿Realmente mejorará la movilidad en horas pico? ¿Esa es la forma de desincentivar el uso del carro particular? ¿No se trasladarán los trancones a los demás horarios del día, perjudicando a quienes se movilizan en el transporte público tradicional?

Un cambio de tercio.

Otro de los asuntos inherentes a la ciudad es el respeto a las minorías. Ha sido notorio el bombardeo publicitario y mediático al respeto y la promoción de los derechos de la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas). Sin embargo, en la 'Bogotá Humana' del alcalde Petro, no todas las minorías son respetadas.

Por más que sea una tendencia mundial la busqueda del respeto a los animales, concretamente al no maltrato, la política de 'cero tolerancia' se imparte por el alcalde Petro. El error de la Corporación Taurina de Bogotá fue no aceptar la solicitud de no 'matar al toro' al final del espectáculo.

El problema entre esta polémica entre animalistas y taurinos, en el cual se han visto incidentes de alta intolerancia dentro y fuera de la Plaza de Toros, es que con la decisión del alcalde Petro de suprimir las corridas de toros en la ciudad, llegó a su fin ese respeto que debería haber a las minorías, porque el publico taurino perfectamente puede ser considerado como una de ellas.

Además, ¿Gustavo Petro y Bogotá se van a pasar por la faja a la Corte Constitucional? ¿Cuál es el plan de empleo que habrá para todos aquellos que dependen de ese espectáculo? ¿De dónde saldrá el dinero para pagar  futuras indemnizaciones a la Corporación Taurina y a los patrocinadores? (Ver aquí más argumentos)

El deporte, olvidado por la administración distrital.

Finalmente, pero no menos importante, es el olvido que tiene la actual administración de la ciudad al deporte. No me referiré a los casos de Bogotá F.C. con su traslado fallido y Academia F.C. con su venta, asuntos que no tienen que ver con el punto pero que debieron ser atendidos.

Este es el momento en que no hay un director en propiedad del IDRD (Instituto para la Recreación y el Deporte). Lo anterior deja mucho que desear a víspera de la participación de la ciudad en los Juegos Deportivos Nacionales.

Si el apoyo del distrito al deporte profesional de la ciudad es prácticamente nulo (Incluyendo la desaparición de Piratas de Bogotá en baloncesto y Águilas de Bogotá en béisbol), no se puede esperar mucho más del respaldo a nuestros atletas en las disciplinas que arrancan su ciclo olímpico en las justas.

Alguna razón tuvo Carlos González Puche en no aceptar el nombramiento que le hizo el alcalde el pasado mes de marzo. Desde entonces y hasta hoy sigue vacante la dirección del deporte en la ciudad. 

El resumen de los acontecimientos, apenas unos pocos que suceden en la ciudad, sin incluir la improvisación evidente del SITP (Sistema Integrado de Transporte Público) -Legado de la nefasta administración de Samuel Moreno- y de aquella promesa de gobierno de crear las Empresas Públicas de Bogotá, muestran el mal camino por el que va el mandato de Gustavo Petro.

Por cierto, ¿Qué hay con la seguridad? Estoy seguro que el caso de Rosa Elvira Cely es apenas uno de muchos que suceden con distintas proporciones en Bogotá, donde el hampa vive y convive entre nosotros sin mayor oposición.

No es gratis que hace poco todo el gabinete del Distrito le haya renunciado, dando el primer paso al costado su Secretario de Gobierno, Antonio Navarro Wolff. No sabemos qué será lo próximo que sucederá en la ciudad, en la nueva BogoTwitter (Antigua Samuelandia y comúnmente llamada Petropolis).

El problema no son las medidas o la impopularidad, es la poca credibilidad y el exceso de polémica que generan.

¿Dónde está la humanidad en una ciudad que todos los días es más hostil, intolerante, agresiva, insegura, y mucho menos incluyente?


Los invito a seguirme en Twitter @Josegacel

1 comentario:

  1. qal señor gustavo petro le falta es poquito de seriedad porque no da la cara sino por twitter yo no creo que una ciudad se administre con un twitter y dibidiendo la ciudad en dos y esto es falta de seriedad de este señor alcalde deverian rebocarle el mandato a este señor porque a echo nada por la ciudad gracias

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