19 de enero de 2010

No existe debate pre-electoral


Foto: La Coctelera

A poco más de cuatro meses de las elecciones presidenciales en Colombia, se percibe en el ambiente que el debate político frente a las necesidades de la nación no existe. El enfoque mediático hacia las elecciones, el cual repercute en la gente, se ha centrado en la segunda reelección del presidente Álvaro Uribe y deja totalmente de lado la opción de evaluar la situación actual del país.

El origen de la falta de debate político se basa en la polarización que afecta a la opinión colombiana. Luego de hablar con amigos, amigas, familiares, compañeros de trabajo e incluso gente del común, la conclusión es clara: “O estás con Uribe” o “no estás con Uribe”, lo cual se interpreta en muchas ocasiones como “estás contra Uribe”, lo cual no necesariamente es cierto y se convierte en un argumento falaz utilizado para censurar la libre expresión en varios círculos sociales.

El principal perjuicio de la polarización reinante es que no todos pueden ver los matices y no se puede evaluar con elementos de juicio las grandes cosas buenas que ha dado el gobierno de Álvaro Uribe entre 2002 y 2010, así como los escándalos y vergüenzas que también han ocurrido.

Anteriormente he dicho que no soy uribista, y me mantengo firme en esa posición. Ahora, como ocurre en Colombia, me toca aclarar que el simple hecho de no apoyar la política gubernamental en su totalidad no significa ni me convierte en un guerrillero o en un militante del Polo Democrático, porque así se encasilla a los que no somos uribistas.

Me considero una persona de centro derecha, no me interesa ver en mi Colombia un gobierno si quiera cercano a la izquierda, porque ya lo he vivido durante varios años en Bogotá con las administraciones de Luis Eduardo Garzón y Samuel Moreno. Como colombiano prefiero que mi país sea aliado de Estados Unidos y no de Venezuela y Cuba.

Si me toca aclarar todo esto, es porque me interesa mantener claro el objetivo del blog, amparado bajo la Constitución Política de Colombia, de informar y opinar libremente para que cada lector saque sus propias conclusiones, y porque no quiero tener problemas de ninguna índole al tomar una posición política.

Cosas buenas y cosas malas: buscar un equilibrio

Resumir ocho años de gobierno no es sencillo, pero se debe destacar la valentía del presidente a la hora de tomar decisiones difíciles como bombardear un campamento guerrillero en suelo extranjero, así como la determinación de derrotar la guerrilla militarmente, todo lo bueno de la política de Seguridad Democrática, entre otras cosas buenas.

No obstante, entre lo malo, están los métodos de conservación del poder por parte del presidente, incluidos en el escándalo de la Yidis política, o el favorecimiento económico a familias acaudaladas a través de Agro Ingreso Seguro e incluso todo lo que generó el escándalo de los falsos positivos así como lo de las "chuzadas" ilegales del DAS.

Hacer el balance es decir que el gobierno de Uribe ha hecho cosas muy buenas, pero en ese gobierno han pasado cosas terribles que parecen quedar como simples anécdotas. Eso hace que la institucionalidad colombiana se vea débil, más allá que el ejército colombiano ha tenido a raya, exitosamente, a las Farc.

El problema está en que el balance de los ocho años del gobierno Uribe es el eje de la campaña electoral. Dentro de ello, su "encrucijada del alma" que no es más que una tomadura del pelo al país político y una violación a la democracia al no dejar clara, desde un principio, su voluntad personal de ser o no elegido para un tercer periodo presidencial consecutivo.

Si el proyecto reeleccionista pasa o no es un asundo que debería ser irrelevante, porque finalmente será el pueblo colombiano, quien con sus votos, hará el juicio a los ocho años de gobierno. Las preguntas son:¿Cuáles son las propuestas de los candidatos? (incluso del presidente candidato) ¿Qué rumbo político tomará Colombia de 2010 a 2014? ¿Seguiremos haciendo la guerra olvidando a muchos de los más necesitados? porque no veo muy cerca una operación "mate" que acabe con la guerrilla ni veo que la gente en Quibdó, Buenaventura, Tumaco, entre otras poblaciones, mejore su calidad de vida. ¿Todo en Colombia es confianza inversionista? ¿Cuándo regresarán a sus casas los secuestrados?

Esos y otros varios interrogantes deben regresar lo más pronto posible a la agenda de la opinión pública, porque incluso los antiuribistas tienen claro que la tercera reelección del actual presidente, pese a todos los obstáculos, sólo es cuestión de tiempo. Aún no se ve un candidato lo suficientemente fuerte para luchar en las urnas con uno de los reyes de la personalización de la política en América Latina: Álvaro Uribe Vélez.

Desde el momento que publico esta entrada en mi blog, dejo abierto el debate, para aquellos que lean este texto, a que evalúen lo bueno y lo malo del gobierno Uribe y a que se enteren por su cuenta de las propuestas presidenciales para que ejerzan un voto con mayor conciencia, no sólo bajo la premisa de "más vale bueno conocido que malo por conocer".

16 de enero de 2010

Haití: un reto para la humanidad


Foto: Reuters

Indudablemente, la tragedia de Haití por el terremoto del pasado 12 de enero de 2010 ha tocado en lo más profundo de nuestros corazones. Se trata de una clase de calamidad que no se le desea a nadie, un padecimiento que comienza con un evento sísmico de un minuto o menos, cuyas consecuencias perduran meses e incluso años. La situación de emergencia en el país caribeño pone a prueba a toda la humanidad.

Muchos hemos tenido suficiente con ver las imágenes de destrucción, muerte, desolación y sufrimiento del pueblo haitiano. El amarillismo se ha hecho presente, por supuesto, pero también la compasión y la solidaridad. Al momento de escribir este texto, se presumía que la cifra de muertos por el terremoto ascendía a 200.000, cifra superior a varias de las catástrofes naturales de los últimos años.

Como ocurre en esta clase de sucesos lo más importante es la ayuda internacional, la cual se ha visto y ha logrado llegar gracias al apoyo de Estados Unidos al tomar el control del país. No obstante, la logística para hacer llegar la ayuda ha fallado hasta el momento. Tiene sentido, si se piensa que Haití es una torre de babel, por la cantidad de funcionarios (rescatistas, médicos, etc.) de todo el mundo que buscan ayudar en medio de la catástroe.

Para entender un poco la situación, pongámonos en el lugar del haitiano presente en la foto de esta entrada. La imagen conmueve por lo que significa: es un padre de familia, envuelto en el dolor por cargar a su hija muerta de aproximadamente ocho años; él sin comida, sin techo, sin agua, sin condiciones de salubridad adecuadas, sin paz, confundido y embargado por el dolor.

Yo también me desesperaría en busca de ayuda o al menos de comprensión. Hoy son millones de personas en Haití que viven esa realidad, la misma que viven millones más en el mundo sin que haya un desastre natural de por medio.

Diversos problemas se ciernen sobre Haití Cherie, una nación azotada históricamente por dictaduras militares, desastres naturales, desnutrición y pobreza. Las epidemias, la violencia, la angustia, el dolor, etc., seguirán siendo la cruz que deba cargar el pueblo del país caribeño durante varios meses, e incluso años más hasta que se reconstruya el país, física y socialmente.

Es más difícil recuperar a Haití al tener un gobierno inestable y falto de autoridad históricamente. Curioso es que aparentemente no se vea al pueblo haitiano hacer mucho para remover escombros y otras labores de apoyo común, pero ello se justifica por las heridas físicas y sicológicas que tienen los haitianos.

Estados Unidos nuevamente toma el protagonismo, el liderazgo para afrontar la situación, bajo el mando del presidente Barack Obama. Yo pensaría que lo más adecuado para que Haití salga adelante es que se convierta en un protectorado internacional, no de una entidad débil y por lo general "no vinculante" como lo es Naciones Unidas. Sin el apoyo de Estados Unidos, como primera potencia del mundo, Haití no saldrá adelante.

El colombiano Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), afirmó que es necesario hacer un "Plan Marshall" para reconstruir Haití. Si bien eso es cierto, la humanidad debería trabajar como una sola para sacar adelante al país. Lo más complicado es lograr que haya un consenso futuro para el uso de los recursos, así como sucede con las ayudas primarias a esta hora en Puerto Príncipe.

También será clave la labor que pueda emprender Japón como un país experto en catástrofes naturales, con el fin de hacer una reconstrucción seria y perdurable. Es claro que Haití está ubicada en una zona muy propensa a los desastres naturales, por lo que una catástrofe puede ocurrir de nuevo en la próxima temporada de huracanes o en 200 años. Es impredecible pero probable.

Finalmente, es una curiosa coincidencia que dos lugares donde se practica mayoritariamente el vudú como religión hayan sido objeto de catástrofes naturales en los últimos años: Nueva Orleans y Haití. Por lo pronto, lo importante es que la humanidad responda al nuevo reto enviado por la naturaleza, actuando como una sociedad común en busca de lo mejor para el pueblo afectado.



10 de enero de 2010

Chávez y la Wikipedia



Fotomontaje: ABC.es

Comienza el año en El Castillo luego de un merecido descanso de vacaciones. No podríamos empezar mejor el 2010 que con una locura más del presidente venezolano Hugo Chávez. El viernes pasado denunció que un avión de guerra estadounidense invadió su espacio aéreo. Adivinen de dónde sacó la foto...
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